Antes de exponerte al mundo asegúrate de que eres fuerte para asumir halagos, críticas e incluso insultos. Conseguirás que no te afecten y no te hagan dejar de creer en lo que h
jueves, 29 de enero de 2015
jueves, 1 de enero de 2015
¡HUYE! SI QUIERES LOGRARLO
No es fácil emprender un proyecto. No por los pasos que hay que seguir para desarrollarlo sino por las voces que intentarán tirarlo por tierra.
Lo primero que se debe saber es qué se desea llevar a cabo y porqué se quiere realizar. La honestidad con uno mismo es fundamental en este primer punto para desarrollar los objetivos desde la transparencia. La meta a conseguir vendrá definida igualmente por los recursos económicos y humanos elegidos.
Una vez conocida y desarrollada la teoría, se pone en marcha el plan con dos ingredientes fundamentales: CONFIANZA y FE
La confianza en uno mismo es indispensable para el recorrido de tu proyecto. Esta herramienta será la que te libere de los que lo tirarán por tierra con razones "excelsas" que caerán sobre ti como una tormenta negra.
Esta confianza te hará ver sus miedos que lanzan como rayos, las desidias que arrastran impidiéndoles avanzar y la negatividad en su oratoria.
Los negativos se suelen describir como "realistas".
No señor, un negativo es un negativo. Lo ve todo negro y de sus labios raramente salen palabras gratas.
Un realista sabe ver lo bueno y lo malo. La dificultad y la sencillez. Lo objetivo y la parcialidad. Sabe apreciar cada persona, lugar, acontecimiento, en su justa medida.
Huye de los negativos si quieres que tu proyecto funcione.
La confianza será tu escudo contra la envidia, otro mal que notarás como un aliento tóxico tras una hermosa sonrisa. Habrá quien aparentemente apoye tu propósito, pero detrás de esos labios risueños y cooperantes, hay una manipulación verbal que intentará hacerte creer que no lo vas a conseguir.
¡Huye de los tóxicos!
¡Huye de los tóxicos!
La confianza en ti mismo hará que tu proyecto crezca al lado de los que, como tú, CREEN.
La Fe te hace creer que lo vas a conseguir pues eres capaz de todo lo que te propongas.
¿Si otros lo hicieron, por qué tú no?
... ¿y si fracaso, me preguntas?
No existen los fracasos Todo fallo es una experiencia que te hará más fuerte, por haber tenido el coraje de emprender, y un aprendizaje para saber cómo no volver a hacerlo.
Si quieres, puedes.
Si no lo consigues...
viernes, 26 de diciembre de 2014
CUANDO NO SE PUEDE DORMIR...
Déjame que te cuente...
En un descanso del trabajo donde era imposible conciliar el sueño, comencé a pensar en los escritores solidarios de CINCO PALABRAS y su gran labor para hacer este sueño realidad. Me vino a la cabeza la letra con la que decidí hacer una canción como regalo de agradecimiento a ellos y a los que siguen este blog solidario.
Escribí las palabras que me venían a la mente con la intención de encontrar una melodía para ellas. Entonces pensé en mi hermano pianista y compositor. Estaba segura de que él estaría dispuesto a poner música a mi letra, porque me apoya incondicionalmete en este viaje literario-solidario. Sin más le mandé mi propuesta esperando que le gustara.
A los minutos tenía su contestación. A las horas tenía la música. A los días estaba el video editado.
No soy profesional del canto, ni de edición de vídeos. No soy letrista, ni publicista.
Solo una enamorada del arte y la creatividad que con todo lo que realiza pretende dar a conocer este proyecto solidario donde ayudamos a través de nuestro arte, en la medida que podemos, a hacer un mundo más bello.
Gracias a todos los que seguís a CINCO PALABRAS.
lunes, 15 de diciembre de 2014
EL PRIMER BESO (segunda parte)
Déjame que te cuente...
No. No fue en el parque.
"Lo bueno se hace esperar" decía mi madre. La ansiedad de que ocurra lo deseado te impide, a veces, disfrutar de otros hermosos momentos. No obstante esperé. No por falta de ganas sino por timidez adolescente.
Al viernes siguiente asistí a una fiesta en casa de uno de los amigos de la pandilla.
Esas fiestas donde nos comportábamos como adultos maduros con cuerpos de niños, fumando cigarros que sabían a rayos y que a la tercera calada te mareaban, y bebiendo el poco alcohol que el cuerpo toleraba, pues si te pasabas de "cubatas" acababas abrazando el inodoro.
Mi inexperiencia me hacía ser cauta, además detestaba el alcohol, de manera que me pasé la fiesta bailando, que era con lo que más disfrutaba.
Tras animadas canciones como "Stay" de Jackson Brown, "September", "Boogie wonderland" de E.W.& F "Hold the line" , "Africa" de Toto entre otros grandes, vinieron las versiones lentas.
La primera canción que sonó fue la inolvidable "You are the sun shine of My life"
Entonces sentí su mano sobre mi hombro, ¿quieres bailar conmigo?
Qué pregunta, deseaba bailar con él, me moría por bailar con él.
Con una sonrisa digna, aprendida genéticamente, entiendo, pues era demasiado pequeña para saber ocultar emociones conscientemente, le respondí que sí.
Cuando rodeó mi cintura con sus brazos supe lo que significaba "estremecerse" y como si de un tándem se tratara, nos movimos al ritmo sensual de Steve Wonder obviando la letra que no entendía, concentrándome de lleno en su respiración acariciando mi oído, su mejilla rozando la mía, el olor de su piel invadiendo mi piel, su cuerpo pegado a mi cuerpo.
Lentamente fue deslizando su cara sobre la mía, hasta que nuestros labios coincidieron. Despacio. Muy despacio.
No olvidaré ese beso.
Allí en el cielo donde habitas, hoy te dedico esta canción.
"You are the sun shine of My life"
Cuando yo vaya la volveremos a bailar.
EL PRIMER BESO (segunda parte)
Déjame que te cuente...
No. No fue en el parque.
"Lo bueno se hace esperar" decía mi madre. La ansiedad de que ocurra lo deseado te impide, a veces, disfrutar de otros hermosos momentos. No obstante esperé. No por falta de ganas sino por timidez adolescente.
Al viernes siguiente asistí a una fiesta en casa de uno de los amigos de la pandilla.
Esas fiestas donde nos comportábamos como adultos maduros con cuerpos de niños, fumando cigarros que sabían a rayos y que a la tercera calada te mareaban, y bebiendo el poco alcohol que el cuerpo toleraba, pues si te pasabas de "cubatas" acababas abrazando el inodoro.
Mi inexperiencia me hacía ser cauta, además detestaba el alcohol, de manera que me pasé la fiesta bailando, que era con lo que más disfrutaba.
Tras animadas canciones como "Stay" de Jackson Brown, "September", "Boogie wonderland" de E.W.& F "Hold the line" , "Africa" de Toto entre otros grandes, vinieron las versiones lentas.
La primera canción que sonó fue la inolvidable "You are the sun shine of My life"
Entonces sentí su mano sobre mi hombro, ¿quieres bailar conmigo?
Qué pregunta, deseaba bailar con él, me moría por bailar con él.
Con una sonrisa digna, aprendida genéticamente, entiendo, pues era demasiado pequeña para saber ocultar emociones conscientemente, le respondí que sí.
Cuando rodeó mi cintura con sus brazos supe lo que significaba "estremecerse" y como si de un tándem se tratara, nos movimos al ritmo sensual de Steve Wonder obviando la letra que no entendía, concentrándome de lleno en su respiración acariciando mi oído, su mejilla rozando la mía, el olor de su piel invadiendo mi piel, su cuerpo pegado a mi cuerpo.
Lentamente fue deslizando su cara sobre la mía, hasta que nuestros labios coincidieron. Despacio. Muy despacio.
No olvidaré ese beso.
Allí en el cielo donde habitas, hoy te dedico esta canción.
"You are the sun shine of My life"
Cuando yo vaya la volveremos a bailar.
EL PRIMER BESO (segunda parte)
Déjame que te cuente...
No. No fue en el parque.
"Lo bueno se hace esperar" decía mi madre. La ansiedad de que ocurra lo deseado te impide, a veces, disfrutar de otros hermosos momentos. No obstante esperé. No por falta de ganas sino por timidez adolescente.
Al viernes siguiente asistí a una fiesta en casa de uno de los amigos de la pandilla.
Esas fiestas donde nos comportábamos como adultos maduros con cuerpos de niños, fumando cigarros que sabían a rayos y que a la tercera calada te mareaban, y bebiendo el poco alcohol que el cuerpo toleraba, pues si te pasabas de "cubatas" acababas abrazando el inodoro.
Mi inexperiencia me hacía ser cauta, además detestaba el alcohol, de manera que me pasé la fiesta bailando, que era con lo que más disfrutaba.
Tras animadas canciones como "Stay" de Jackson Brown, "September", "Boogie wonderland" de E.W.& F "Hold the line" , "Africa" de Toto entre otros grandes, vinieron las versiones lentas.
La primera canción que sonó fue la inolvidable "You are the sun shine of My life"
Entonces sentí su mano sobre mi hombro, ¿quieres bailar conmigo?
Qué pregunta, deseaba bailar con él, me moría por bailar con él.
Con una sonrisa digna, aprendida genéticamente, entiendo, pues era demasiado pequeña para saber ocultar emociones conscientemente, le respondí que sí.
Cuando rodeó mi cintura con sus brazos supe lo que significaba "estremecerse" y como si de un tándem se tratara, nos movimos al ritmo sensual de Steve Wonder obviando la letra que no entendía, concentrándome de lleno en su respiración acariciando mi oído, su mejilla rozando la mía, el olor de su piel invadiendo mi piel, su cuerpo pegado a mi cuerpo.
Lentamente fue deslizando su cara sobre la mía, hasta que nuestros labios coincidieron. Despacio. Muy despacio.
No olvidaré ese beso.
Allí en el cielo donde habitas, hoy te dedico esta canción.
"You are the sun shine of My life"
Cuando yo vaya la volveremos a bailar.
EL PRIMER BESO (segunda parte)
Déjame que te cuente...
No. No fue en el parque.
"Lo bueno se hace esperar" decía mi madre. La ansiedad de que ocurra lo deseado te impide, a veces, disfrutar de otros hermosos momentos. No obstante esperé. No por falta de ganas sino por timidez adolescente.
Al viernes siguiente asistí a una fiesta en casa de uno de los amigos de la pandilla.
Esas fiestas donde nos comportábamos como adultos maduros con cuerpos de niños, fumando cigarros que sabían a rayos y que a la tercera calada te mareaban, y bebiendo el poco alcohol que el cuerpo toleraba, pues si te pasabas de "cubatas" acababas abrazando el inodoro.
Mi inexperiencia me hacía ser cauta, además detestaba el alcohol, de manera que me pasé la fiesta bailando, que era con lo que más disfrutaba.
Tras animadas canciones como "Stay" de Jackson Brown, "September", "Boogie wonderland" de E.W.& F "Hold the line" , "Africa" de Toto entre otros grandes, vinieron las versiones lentas.
La primera canción que sonó fue la inolvidable "You are the sun shine of My life"
Entonces sentí su mano sobre mi hombro, ¿quieres bailar conmigo?
Qué pregunta, deseaba bailar con él, me moría por bailar con él.
Con una sonrisa digna, aprendida genéticamente, entiendo, pues era demasiado pequeña para saber ocultar emociones conscientemente, le respondí que sí.
Cuando rodeó mi cintura con sus brazos supe lo que significaba "estremecerse" y como si de un tándem se tratara, nos movimos al ritmo sensual de Steve Wonder obviando la letra que no entendía, concentrándome de lleno en su respiración acariciando mi oído, su mejilla rozando la mía, el olor de su piel invadiendo mi piel, su cuerpo pegado a mi cuerpo.
Lentamente fue deslizando su cara sobre la mía, hasta que nuestros labios coincidieron. Despacio. Muy despacio.
No olvidaré ese beso.
Allí en el cielo donde habitas, hoy te dedico esta canción.
"You are the sun shine of My life"
Cuando yo vaya la volveremos a bailar.
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